Actor, músico, conductor y buscador incansable de historias. Nicolás Pauls se prepara para estrenar “Embajadores, destinos para explorar”, un ciclo documental que promete llevar a la pantalla relatos profundos de la cultura latinoamericana. La serie, producida por Productora 30 y Amancay Producciones, debutará en Canal á en la primera semana de octubre de 2025, con una temporada inicial de seis capítulos.

La dinámica es clara: en cada episodio, Pauls recorre diferentes destinos de Uruguay y Paraguay, acompañado por embajadores locales que lo introducen en tradiciones, costumbres, paisajes y expresiones artísticas poco visibilizadas. Habrá música, gastronomía, historia, arte, comunidades originarias y paisajes que trascienden la postal turística.
Con esta propuesta, Pauls no solo explora territorios, sino que abre diálogos íntimos y espontáneos con personas que transforman sus comunidades. Desde una banda de soul en Asunción hasta un luthier de arpas, pasando por fotógrafos, científicos y artistas populares, el programa promete una mirada sensible y cercana, muy en sintonía con la trayectoria del conductor.

FATIMA: Contame cómo estás vos. ¿Cómo nace Embajadores y cómo te tiene el proyecto?
NICOLAS PAULS: Nace hace unos años luego de pensar varios proyectos para llevar adelante y así se terminó armando Embajadores. Habla sobre las historias de los lugares a donde viajo, en esa ida y vuelta se armó.
La idea es viajar a distintos destinos de Latinoamérica relatando historias de vida, de búsquedas personales en lo artístico, cultural y gastronómico. La historia de cada lugar, con un embajador o representante local que nos lleva a conocer “historias no tan visibilizadas” que luego titulamos en cada entrega.
En Paraguay hay un capítulo que se llama Sociedad y cultura, otro Arte y música; en Uruguay, Ecoturismo, Postales, Paisajes, Historia y poesía. Fue hermoso volver a Paraguay y meterme en ese primer capítulo en una sociedad QOM, conversar con una bióloga sobre los minerales del lago Ypacaraí, o mezclarme con músicos de Uruguay y Paraguay, como la banda de soul The Kilks. También con un luthier que construye arpas. Todo eso define los primeros seis capítulos que se verán por Canal á. Seguimos en preproducción para viajar por otros países del continente.
FATIMA: ¿Qué tipo de vínculo buscás construir con estas entrevistas? Siento que el proyecto tiene mucha profundidad.
NICOLAS PAULS: Va naciendo en la charla. A lo largo de mi vida entrevisté gente sin un listado de preguntas fijo; la conversación me va llevando. A partir de eso, surgen muchas cosas. Por ejemplo, escuché a una banda paraguaya que me fascinó y con la que pensamos hacer un concierto en Buenos Aires.
En Paraguay entrevisté a un representante de la escuela El Cántaro, que trabaja en la reinserción social de niños y niñas a través del arte y la cultura. Eso me conecta mucho con la Casa de la Cultura, la asociación civil sin fines de lucro que impulsa mi hermano Gastón en Argentina. Hay una familiaridad absoluta en esas experiencias.
La propuesta de la producción es mostrar lo que nadie muestra. Y aunque los capítulos son de media hora, la idea es expandir el proyecto a Chile, Colombia y Bolivia.
FATIMA: ¿Hay mucho más por descubrir en Latinoamérica?
NICOLAS PAULS: Muchísimo. Cuando viajé a Puerto Rico vi una urgencia social enorme. Es un Estado no representado de EE.UU., con voz pero sin voto en el Congreso. Los artistas con los que me contacté quieren revertirlo, independizarse y dejar de ser colonia norteamericana. La lucha sigue.
No arrancamos por Argentina, pero está en nuestros planes. Amo Jujuy y el Noroeste. Me fascinan sus luchas culturales y ancestrales. Argentina necesita visibilizar eso: hay lugares donde se celebra Halloween más que la Pachamama, y eso es alarmante. Jujuy, en cambio, mantiene vivas esas celebraciones sagradas.

FATIMA: ¿Y la música, cómo la integrás a tu vida con tantos proyectos?
NICOLAS PAULS: Primero empecé como baterista, después a componer canciones. Mi primer disco, Comienzo (2013), surgió de canciones sueltas que luego tomaron forma de álbum. Después vino Interior, y más adelante la trilogía De Otro, con canciones de otros artistas grabadas a distancia. También trabajamos en la música de un documental sobre la elefanta “Ele” y su liberación del zoológico de Mendoza a un santuario en Brasil.
Ahora estoy traduciendo canciones al portugués. La música nunca se fue: siempre es parte de mí y lo seguirá siendo.