Benjamín Vicuña festejó sus 47 años en Buenos Aires con una celebración íntima, cálida y súper top. Sin alfombra roja, pero con una lista de invitados que podría haber estado tranquilamente en una premiere.
La anfitriona de la noche fue Anita Espasandín, su pareja, que organizó cada detalle del encuentro donde se mezclaron amigos, colegas y —como siempre— la presencia fundamental de sus cinco hijos.
Los invitados: un mini–Martín Fierro privado
Entre los nombres fuertes que pasaron a brindar estuvieron:
- Adrián Suar
- Guillermo Francella
- Joaquín Furriel
- Sebastián Wainraich
- Dalia Gutmann
- Agustín “Soy Rada” Aristarán
- Diego Iglesias




Todos compartieron fotos y saludos en redes que terminaron de confirmar lo que ya se sabía: fue un fiestón discreto, pero lleno de figuras.
La torta que se robó todo el spotlight
Uno de los momentos más comentados fue la torta hecha por Raquel Zanewczyk, “la pastelera de los famosos”, con un carrete de cine decorado con imágenes de Vicuña junto a Bautista, Benicio, Beltrán, Amancio y Magnolia. Puro corazón.
El detalle explotó en redes porque combinó perfecto su vida profesional con su costado más sensible.
El clima de la noche
Hubo música, baile y brindis hasta tarde. Después del festejo, Vicuña publicó una reflexión que resume su presente con total claridad:
“Porque los ritos son importantes y bailando se van las penas. Porque los amigos en este, mi segundo hogar, son mi familia. Porque abrazo a mis hijos y el tiempo se detiene. Celebro y honro la belleza de la vida”.
Además agradeció el cariño recibido y tiró una frase muy Vicuña:
“El mejor regalo, recibir el amor correspondido de la gente que uno ama. ¡Gracias! Que vengan los años de a uno”.
Una celebración íntima pero con alma de gran noche. Un Vicuña plantado, acompañado, querido y abrazado por su círculo más cercano.