Después de cuatro años de silencio discográfico desde Mesa Dulce —el álbum que le valió su primer Latin Grammy como solista—, Dante Spinetta regresa con “Día 3”, un trabajo atravesado por el funk y el pop que no solo marca una nueva etapa artística, sino que también cierra la trilogía iniciada con Puñal (2017) y continuada con Mesa Dulce (2022).

Editado por Sony Music Argentina, el álbum representa un viaje de renacimiento personal y creativo. No se trata de una evolución por inercia, sino de una transformación profunda. “Es un viaje de amor y de escape de la realidad”, explica el propio Spinetta. “Habla mucho de la manipulación mental a través de los algoritmos y de la información, y de cómo tenemos que volver a conectar con las emociones reales”.
Un disco que cambió de rumbo
El proceso creativo de Día 3 estuvo lejos de ser lineal. En un comienzo, el proyecto iba a funcionar como una continuación directa de Mesa Dulce. Sin embargo, una canción alteró el pulso del álbum y obligó a replantearlo todo. Dante volvió al estudio, compuso y grabó casi otro disco completo, para luego fusionar ambos universos en una narrativa coherente y emocionalmente intensa.
El resultado: 12 canciones marcadas por el mestizaje de géneros, donde conviven el funk más crudo, la canción latinoamericana, el pop contemporáneo y matices urbanos.

Los adelantos que anticiparon el pulso del álbum
El recorrido hacia Día 3 comenzó en febrero de 2025 con “Starlight”, un funk-pop bailable con groove marcado y presencia de vientos. En octubre llegó “Pensando en ella”, una balada atravesada por una melancolía tanguera. Y el 1º de enero de 2026 se estrenó “El reset”, una fusión de sonidos urbanos y bolero que contó con la participación de la Orquesta Sinfónica Nacional Checa e influencias declaradas de José Feliciano.
Entre las colaboraciones destacan dos nombres de peso: De La Ghetto, que participa en “Mía mía”, y Juanse, quien se suma en “Me quedo acá”, el track más rockero del disco, donde las guitarras dialogan con el funk en un cruce generacional potente.
La sangre en el estudio
Con más de 30 años de trayectoria, Dante no solo compuso todas las canciones, sino que también produjo el álbum. El proceso demandó más de un año de trabajo intenso. “Es un disco que me pidió mucha sangre, estar muy metido en el estudio. Quería que sonara con cierta intensidad, que sea funkero de verdad”, afirma.
Las influencias que atraviesan el álbum funcionan como una corriente subterránea: el pulso de Prince, Stevie Wonder y Sly Stone; la herencia inevitable de Luis Alberto Spinetta; la energía de la Fania All Stars, Willie Colón y Héctor Lavoe; y el soul contemporáneo de D’Angelo. Todo convive en un equilibrio entre emoción y ritmo.
Amor, resistencia y baile
Más allá del sonido, Día 3 es una declaración de principios. Es un disco sobre el amor como fuerza vital: amor romántico, amor colectivo, amor como resistencia en tiempos dominados por la hiperconectividad vacía. Frente a la saturación de información y la manipulación digital, Dante propone volver a mirarse a los ojos.
Con momentos introspectivos y otros expansivos, el álbum oscila entre la reflexión y el groove. Es espiritual y corporal al mismo tiempo. Es sanación y es pista de baile.
Con Día 3, Dante Spinetta no solo completa una trilogía. También confirma que su búsqueda sigue intacta: reinventarse sin perder la raíz y, sobre todo, mantener el funk como lenguaje universal del alma.