Vélez explotó. Shakira salió a escena con todo su poderío y, en un estadio completamente agotado, regaló uno de los momentos más emotivos del año: la reaparición de Gustavo Cerati gracias a la tecnología, para revivir juntos “Día Especial”.
La imagen del líder de Soda Stereo irrumpió en la pantalla gigante con una nitidez impresionante. Shakira, visiblemente conmovida, se acopló a su voz y el estadio quedó suspendido: silencio absoluto, piel erizada y un coro de 50 mil personas que entendió que estaba ante un instante histórico.

La colombiana le habló al público argentino desde el corazón y reforzó ese lazo eterno que la une a Cerati y a una escena musical que la adoptó hace décadas. Fue el pic del show, el momento que todos grabaron, compartieron y comentaron como si hubiera sido un milagro en vivo.
En un despliegue que mezcló nostalgia, innovación y un respeto absoluto por la obra del músico, Shakira eligió rendir homenaje desde el lugar donde la música conecta de verdad: el sentimiento.
Un “Día Especial”, sin metáforas.
Un gesto de amor artístico.
Y un recuerdo que ya forma parte del ADN emocional de Vélez.