La influencer decidió bajarse del reality en su mejor momento y habló de la maternidad, las prioridades y el vínculo con el futbolista.
Por Lucas Carrizo – Revista AZETA
A veces, las decisiones más difíciles no tienen que ver con contratos ni cámaras, sino con el corazón. Valentina Cervantes, una de las figuras revelación de MasterChef Celebrity, sorprendió al anunciar que abandona el programa para volver a Inglaterra y reencontrarse con sus hijos.

“Mi hija Olivia tiene cinco años y está escolarizada allá. Estuvo un mes viviendo con su papá, pero me necesita. No está acostumbrada a las niñeras. Yo la baño, la llevo al cole, dormimos juntos…”, confesó este lunes en A la Barbarossa, dejando en claro que su salida nada tiene que ver con Enzo Fernández.
Con apenas 25 años, Valu se ganó un lugar en la TV por su dulzura y talento, pero eligió dar un paso al costado para priorizar la maternidad. “No es por Enzo, lo hago por mi hija”, reafirmó, cansada de los rumores que apuntaban al jugador del Chelsea. “Gracias a Dios me extraña, pero prefiere que esté tranquila allá con los chicos”.
La creadora de contenido, que había organizado toda una red de apoyo entre abuelos, hermanos y cuñadas para poder grabar el reality, no pudo con el peso emocional del Día de la Madre a la distancia. “Yo ante todo digo: soy mamá”, sentenció.
Sin escándalos ni reproches, Valu Cervantes eligió bajarse a tiempo. Y en una industria donde el ruido suele ganarle al sentido común, su decisión —simple y poderosa— suena como un recordatorio: el éxito puede esperar; los hijos, no.